Cloud, elemento clave de la Transformación Digital

Ibermática Cloud Computing, Digital

Jaime Gutiérrez de Mesa,
Business Developer Cloud Computing de Ibermática

Las empresas Cloud Oriented pueden poner en marcha metodologías ágiles que permiten extender la agilidad de 'la nube' a otras capas de la organización

Durante los últimos meses se viene hablando muchísimo sobre la transformación digital y el cambio social imparable que se ha producido, modificando de una manera drástica los hábitos de consumo y, por lo tanto, también la forma en la que las empresas interactúan con sus clientes. La gran pregunta que se hacen las compañías es cómo acometer esta transformación y dónde está exactamente el retorno de la inversión, más allá de la implementación de canales de comunicación más atractivos.

Jaime Gutiérrez de Mesa, Business Developer Cloud Computing de Ibermática

Jaime Gutiérrez de Mesa, Business Developer Cloud Computing de Ibermática

La transformación en las compañías debe pivotar sobre tres ejes principales de actuación: la optimización de los procesos de negocio, la mejora de la interacción con los clientes y la capacidad de acometer nuevos modelos de negocio. Y para todos ellos Cloud es, sin ninguna duda, un habilitador clave que permite entregar servicios de manera dinámica, que puedan adaptarse a las necesidades concretas de los usuarios en cada momento.

Primer eje: optimización
La optimización de los procesos de negocio actuales es el caballo de batalla de las grandes organizaciones. Para poder competir en un nuevo entorno en el que la rapidez, agilidad y la competitividad son aspectos fundamentales, es necesario rediseñar los procesos para readaptarlos a estas nuevas necesidades. Hoy en día las compañías tradicionales compiten con los actores de la nueva economía como Uber, Airbnb, Netflix o WhatsApp, basados 100% en entornos Cloud, lo que les permite alcanzar unos niveles de competitividad y agilidad difícilmente alcanzables con los sistemas de siempre.

Ninguna de estas nuevas empresas se plantea hoy adquirir plataformas de servicios tradicionales para mejorar la atención a sus clientes o para hacer un seguimiento comercial de los mismos, con un time-to-market de varios meses de por medio, y en un entorno tan cambiante donde nadie garantiza que la solución que hoy parece competitiva siga siéndolo al cabo de unos meses o años.

Los servicios en Cloud les permiten mantener esa agilidad y frescura, disponiendo de los servicios que necesitan de una manera inmediata y con la flexibilidad añadida del pago sólo por lo que se necesita en cada momento. Además, en el caso de encontrar un servicio alternativo que se adapte mejor a sus necesidades pueden cambiar sin esperar a que terminen largos periodos de amortización (y todo esto dejando de lado el problema de encontrar financiación para las inversiones).

Transformación hacia modelos Cloud
Además de las ventajas del modelo financiero de Cloud (pago por uso), la transformación de las compañías hacia Cloud es mucho más intensa. Las empresas Cloud oriented pueden poner en marcha metodologías ágiles que permiten extender la agilidad del Cloud a otras capas de la organización. Es el caso de las metodologías de Integración Continúa ya utilizadas desde hace años, que pueden extenderse con las de Despliegue Continúo sobre entornos Cloud y permitir que las compañías no sólo desarrollen el código más rápido, si no que una vez el código esté listo y haya pasado la batería de pruebas predeterminada, éste pueda pasar a producción de manera automática y permitir que nuestros clientes dispongan de las mejoras que ofrecemos tan pronto como estén listas, sin necesidad de esperar a la puesta en producción de una gran versión. El ejemplo más clásico de esta metodología lo tenemos en las aplicaciones que todos tenemos en nuestro Smartphone, y que nos envían actualizaciones casi diarias con nuevas funcionalidades incorporadas, en cuanto las tienen listas.

Uno de los elementos transformadores clave para este tipo de metodologías es el uso de nuevas arquitecturas de desarrollo como los microservicios. Están muy ligados también a los modelos Cloud y permiten que las aplicaciones se dividan en pequeñas áreas funcionales (en lugar de un gran bloque monolítico) que se conectan entre sí mediante APIs. De esta manera el desarrollo de cada módulo es independiente al resto, y la actualización de uno de ellos no afecta a los demás, por lo que los cambios realizados pueden ponerse en marcha de una manera mucho más rápida y ágil.

Despliegue en contenedores
Estas arquitecturas, unidas a los nuevos modelos de despliegue basados en contenedores, permiten aportar una dosis extra de agilidad. De esta manera, en caso de incremento del volumen de servicio requerido en una de las áreas de una aplicación, se escala sólo esa área, evitando escalar una aplicación completa de manera innecesaria y optimizando al máximo el consumo de recursos. Este nuevo modelo de contenedores es tan revolucionario que ha alineado a todos los grandes proveedores de Cloud, los conocidos como Hyperscale providers. Ofrecen todos un servicio de contenedores. Un servicio incuso homogéneo en todos ellos que permite mover el servicio de un proveedor a otros sin necesidad de modificarlo.

La entrada de estos nuevos actores nacidos en la era digital ha hecho saltar por los aires los modelos de negocio tradicionales en algunos sectores, y esto hace que la transformación se base en buena parte en encontrar nuevos modelos de negocio, nuevas fuentes de ingresos, mientras los negocios tradicionales van reduciendo su peso en la cuenta de resultados. Estos modelos negocio diseñados para competir en este nuevo terreno de juego no pueden diseñarse con los parámetros estáticos tradicionales, sino que debe hacerse siguiendo las mismas metodologías ágiles que siguen los nuevos actores, para competir con ellos en igualdad de condiciones.

La tasa de éxito de estos nuevos modelos de negocio suele ser baja, por lo que para alcanzarlo es necesario lanzar varios, y eso no permite hacer grandes inversiones en cada una de ellos. Las metodologías y plataformas ágiles, como el Cloud, permiten arrancar con entornos más pequeños (tanto a nivel de plataforma como de funcionalidades) y lanzar múltiples iniciativas con un coste marginal y time-to-market menor, y valorar la acogida que tienen entre los clientes antes de decidir acometer futuras fases de inversión.

En este nuevo entorno, los servicios de Cloud híbrido se presentan como la mejor solución para las compañías, permitiendo mantener determinados servicios (los más tradicionales) dentro de sus propias infraestructuras, y desplegando los nuevos servicios/iniciativas en las plataformas que ofrecen los proveedores de Cloud, más ágiles, flexibles y competitivas.

Para ello es vital contar con un proveedor de servicios de Cloud híbrido que simplifique la gestión de este entorno, y que a través de un orquestador multicloud permita la administración de servicios en múltiples plataformas, estableciendo políticas de seguridad y de gestión consistentes a través de todas las plataformas, y que permitan hacer un seguimiento de todos ellos desde una misma consola de gestión.