Logotipo de Ibermática - Página de Inicio

ES   EN

Se encuentra usted aquí

Competencias digitales



La transformación digital de una organización tiene base tecnológica, pero la llevan a cabo las personas, siendo sus habilidades las que facilitarán superar el tremendo reto que implica transformarse hacia el entorno digital.
 

¿Cómo se define competencia digital?

De acuerdo a la definición establecida por el Parlamento y Consejo europeos:

“La competencia digital abarca el uso seguro y crítico de la tecnología de la sociedad de la información para el trabajo, el ocio y la comunicación. Se sustenta en las competencias básicas en TIC: el uso de dispositivos para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, así como para comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet.”

El marco europeo DIGCOMP establece que la competencia digital debe entenderse como el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para tomar parte activa en entornos digitales y aprovechar los beneficios de las tecnologías para el ámbito profesional y personal. Ser digitalmente competente significa ser capaz y estar dispuesto a mantenerse al día con los nuevos avances y prácticas tecnológicas.

Información sobre el marco europeo de competencias digitales (PDF - Apertura en pantalla nueva)

La competencia, en general, tiene tres componentes básicos: el conocimiento (saber), la habilidad (saber hacer) y la actitud (querer hacer). Los conocimientos, en materia digital, crecen de forma exponencial cada año, casi cada mes. Proporcionar conocimiento útil y del nivel adecuado a la plantilla requiere del diseño cuidadoso de itinerarios formativos y de que las personas tengan la oportunidad de desarrollarse.

La habilidad sólo se consigue con la práctica. También en el mundo digital. A cambio, la habilidad suele ser fácil de generalizar y de extender a otras áreas relacionadas, otras herramientas y otras actividades.

Y por último, el componente más relevante de los tres: la actitud. En materia de digitalización, la actitud es el componente central. Sólo con una actitud positiva se puede afrontar con éxito la continua renovación de conocimientos y la constante adquisición de  nuevas habilidades. Es la actitud la que nos llevará a entender que ser competente en un entorno profesional digital ya no depende sólo del departamento de RRHH o del programa de formación, sino que está intrínsecamente relacionada con nuestra voluntad de aprender y de mantener nuestras capacidades al día.

 

Mapa de competencias digitales

Dado el enorme campo de tecnologías y procesos que puede abarcar la transformación digital en cada organización, hemos considerado conveniente trazar un esquema que sitúe y defina la estructura de las tecnologías que son de uso preferente en la automatización de los procesos de los diferentes sectores empresariales.

Esta estructura facilita la identificación de los perfiles profesionales encargados del desempeño de las funciones técnicas, especificando los perfiles digitales y los niveles competenciales necesarios a nivel tecnológico para el desempeño adecuado de las funciones asignadas.

Nuestro trabajo en el diseño de estos mapas de software empresarial facilita la interrelación con el European e-Competence Framework for ICT professionals in all industry sectors de manera que se puedan relacionar las ocupaciones en las empresas con un lenguaje común sobre competencias digitales, habilidades y niveles de desempeño.

El e-CF es un componente de la estrategia de la Unión Europea sobre la iniciativa “e-Skills for growth and jobs” desarrollado con el apoyo de la Comisión Europea y el Consejo de Ministros de la CE. El marco es compatible con los objetivos clave de política de la “Grand Coalition for digital Jobs” y beneficia a una comunidad de usuarios cada vez mayor en la UE y en todo el mundo.

Mapa de competencias digitales de empresa industrial

SOLICITA tu mapa de competencias digitales

 

Transformación digital y madurez de las organizaciones

La madurez digital de una organización está ligada a dos factores principales: por una parte la capacidad de liderar las iniciativas digitales, que depende en gran medida de la estrategia y la cultura de la empresa y por otra la capacidad de ejecutar la transformación digital, que está ligada a la disposición de la organización y la madurez tecnológica.

Transformación digital y madurez de las organizaciones

Para llevar a cabo un proceso de transformación digital, se requieren los recursos adecuados, humanos y materiales. Las personas y la cultura constituyen un elemento fundamental:

  • El equipo directivo y los ejecutivos de la empresa deben entender, promocionar y respaldar, en definitiva liderar la transformación digital, que debe integrarse en la estrategia corporativa.
  • Los empleados deben tener las competencias digitales necesarias para tener éxito en la era digital.

Las personas son un elemento clave que puede catalizar o dificultar el proceso de transformación digital. Las competencias digitales deberán estar alineadas con el grado de madurez digital al que se quiere trasladar la organización y definirán el nivel de autonomía y de complementariedad que se precisa. Los empleados deben tener el perfil adecuado de competencias digitales, en las cinco áreas competenciales que define el modelo europeo de DIGCOMP –información, comunicación, creación de contenidos, seguridad y solución de problemas-.